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Orígenes étnicos en Tierras Quebradas

Orígenes étnicos en Tierras Quebradas

El mundo de las Tierras Quebradas es, al menos a primera vista, un entorno de juego de baja fantasía, y como tal es eminentemente humano. Nuestra especie, sin embargo, no es la única presente en el mundo. Los merení llegaron a la Tierra procedente de otro mundo hace miles de años, y desde entonces comparten existencia con nosotros.

Su aspecto no se aleja demasiado del nuestro. Los merení son de complexión esbelta, ojos almendrados, orejas ligeramente puntiagudas y cráneos más estrechos. Su inteligencia y conexión espiritual con el universo suelen ser mayores, y en ellos se da con más frecuencia el don de la hechicería. No es extraño que en las sociedades en las que merení y humanos conviven, los primeros mantengan una posición de dominancia.

En un principio, los merení permanecieron más bien aislados en las montañas de Merenter, pero tras los sucesos de la Gran Guerra muchos de ellos se convirtieron al Caos, siguiendo a la princesa Maronia, y fundaron el Imperio Escarlata. A su vez, algunos de estos mereníes escarlatas se unieron más tarde al héroe Nourín y renovaron los antiguos pactos de su especie con los dragones, adquiriendo el apelativo de merendrak.

Es conocido que de la unión de un humano y un merení nace un mestizo, que comparte rasgos de ambas especies, pero que resulta ser estéril y está condenado a morir sin descendencia.

Por su parte, los habitantes humanos de las Tierras Quebradas se dividen en una gran cantidad de culturas y fenotipos. Los hay negros de piel, como los bosquimanos, y de piel pálida y cabellos claros, como los nativos del Continente Norte. La cultura predominante es la tilesa, que aglutina a todos aquellos pueblos que estuvieron bajo el Imperio Central hace dos siglos, y el tilés es de hecho el idioma más hablado, actuando a menudo como lengua franca. En importancia le sigue la cultura oriental, que florece al amparo del dominio merendrak.

Pero lo mejor será explorar los distintos orígenes étnicos uno por uno.

Lista de orígenes étnicos

El origen étnico del personaje jugador se decide libremente durante el proceso de creación del personaje, y además de ser una fuente valiosísima para enriquecer su interpretación, posee además diversos efectos mecánicos.
  • En ocasiones altera la puntuación máxima o mínima de algunas características.
  • Proporciona una serie de puntos gratuitos en varias habilidades.
  • Establece qué profesiones se encuentran al alcance del personaje.
  • Determina el idioma nativo y la religión o religiones disponibles.
  • Algunos orígenes proporcionan una ventaja o desventaja clara respecto al resto, por lo que suman o restan Puntos de Personaje.
A continuación, se ofrece una lista de los orígenes disponibles en el manual básico. Algunas metas desbloqueables harán aumentar su número. No hay una correspondencia exacta entre origen étnico y lugar de origen, ya que en un mismo país pueden convivir dos o más etnias.

Bosquimano.

La Jungla del Continente Sur es el hogar de diversas tribus de bosquimanos, que aunque distintas entre ellas forman cierta unidad cultural. Adoran a los espíritus de sus antepasados y creen que la selva ocupa todo el mundo, por lo que consideran a los extraños demonios o fantasmas. Son de piel negra y de tamaño más pequeño que otras etnias humanas.

Estepario.

Los habitantes de las Estepas nunca han sido conquistados y conservan una lengua propia y una cultura entre nómada y bárbara que se supone original de la humanidad en este continente. La vida en las estepas Frías y rocosas es dura, y sus habitantes son asimismo violentos, inmisericordes y espartanos, sin ningún tipo de piedad con sus enemigos o incluso con sus seres queridos.  Presentan pieles claras y pecosas, cabellos rubios, pelirrojos o castaño claro.

Excelsiano.

Los habitantes de la bella capital de Frondas, Excelsa, son tan distintos del resto del pais que constituyen una etnia aparte. Son cultos, civilizados y amantes de las artes, y desprecian a sus barbaros compatriotas de los bosques. Su religión es una versión particularmente mística del Caos.

Extraviado.

Las fisuras en el Multiverso son muchas y peligrosas. Por accidente, por estar predispuesto para ello o por efecto mágico voluntario o involuntario, un habitante de otros mundos puede haberse deslizado por un pliegue interplanar, haber atravesado un portal o haber sido arrojado a la Tierra por los designios de un dios o un hechicero poderoso. Sea como sea, en ocasiones vagan por las Tierras Quebradas personas de otros planos.

Frondano.

Si exceptuamos Excelsa, Frondas es habitada por una cultura ruda y bárbara, dividida en baronazgos y explotada por la insaciable sed de recursos de la capital. Los frondanos son de talante rebelde y honesto, y su aspecto es típicamente nórdico. Rinden culto bien al Caos bien a la señora de la Tierra, Kamin.

Imanguke.

Los habitantes de Imanguk son de piel marrón, pelo rizado, nariz ancha y labios gruesos. Viven en un entorno cultural y social muy atrasado en comparación con el Continente Central. Su sociedad se halla dividida en clanes enemistados entre sí, y en sus poblados, más que el caudillo, es el chamán la figura más respetada. Muchos de ellos adoran a sus antepasados, los Caídos.

Leonisino.

Los habitantes de Leonis son fieros y rudos, pero independientes y liberales, y respetan ante todo la fuerza y el valor. Entre ellos se venera al Caos o a los señores elementales. Físicamente presentan el fenotipo más oscuro de los pueblos del sur del Continente Central.

Mábeden.

Reciben el nombre de mábeden los humanos que habitan como individuos libres en el Imperio Escarlata. Su cultura es retorcida, cruel y enfermiza hasta la demencia. Sádicos, perversos, violentos, vengativos e infantiles en el control de sus emociones, los mábeden conforman una sociedad grotesca, fervientemente adoradora del Caos, pero al mismo tiempo perfectamente funcional. Su fenotipo es el caucásico típico del Continente Central.

Merení de Merenter.

En Merenter se encuentra la cultura merení más cercana a aquella que llegó a la Tierra hace milenios, y que se caracteriza ante todo por sus sólidas convicciones morales, cimentadas en su veneración al Equilibrio Cósmico. Esta ética ha impedido que Merenter se expanda a costa de otras naciones, y ahora es un pueblo altamente civilizado, apacible y hermoso, que languidece en sus frías montañas y bellas ciudades sin mantener demasiado contacto con el exterior.

Merení de Merendrak.

Esta rama de los merení es en realidad una mezcla con la sangre de los fornk, el pueblo de los dragones, una rama perdida de la misma especie. De esta forma, aunque son reconocibles como merení y pueden cruzarse con ellos, poseen rasgos distintivos, como facciones más afiladas y orejas más grandes y puntiagudas. Su número apenas sobrepasa los dos millares y constituyen todos, en la práctica, una extensa pero única familia. Los merendrak son conocidos por su indomable temperamento, fruto de la sangre de dragón que les corre por las venas.

Merení escarlata.

Se conoce como merení escarlata a los descendientes de aquellos que abandonaron Merenter junto a la Dama Escarlata y abrazaron con ella el Caos. Aunque físicamente son indistinguibles de sus primos de Merenter, y siguen hablando un dialecto del merení, moralmente han sido menoscabados por la Entropía. Hacen gala de una crueldad y perversión refinadas, lo que los convierte en seres menos predecibles que los humanos que viven bajo su mandato.

Merenomi.

Los merenomi son humanos cuya cultura ha crecido durante dos milenios bajo la sombra y tutela de Merenter, aunque desde el fin de la Gran Guerra han emprendido un camino propio, interpretando el credo de la Balanza de una manera más flexible. Son una nación desarrollada y próspera, y físicamente son similares a sus lejanos primos de las Estepas, con pieles y cabellos claros.

Mestizo de Merenter.

Los merení de Merenter siguen teniendo contacto con merenomi, y fruto de estas relaciones son algunas parejas mixtas y embarazos fortuitos. Los mestizos de Merenter viven casi siempre a caballo entre dos culturas, y hay tantos de ellos en las montañas como en el país de los merenomi.

Mestizo escarlata.

Una parte de la población del Imperio Escarlata está formada por mestizos, resultado de las relaciones sexuales que los merení tienen con los mábeden. Su estatus depende: algunos se asemejan en trato a los humanos, pero otros reciben cierta consideración social, y son apadrinados por sus padres o madres biológicos, que los utilizan como empleados de confianza.

Mestizo merendrak.

Los hijos de los merendrak con sus vasallos humanos conforman la élite de la sociedad fuera de la Ciudadela. Los mestizos son gobernadores, comandantes, capitanes de barco, altos funcionarios, rectores, etc. De esta manera la familia real se asegura el control del país con una oligarquía de su propia sangre que, además, no puede formar familia propia y dar lugar a intereses rivales.

Nación Pirata.

La Nación Pirata es la sociedad de forajidos y gentuza diversa que ha hecho su hogar del archipiélago de la Ceniza y que se dedica, claro está, a la piratería. Pendencieros, fanfarrones, violentos y codiciosos, pueden provenir de cualquier lugar de las Tierras Quebradas o ser hijos de las más improbables mezclas de sangre.

Occidental de Merendrak.

Se conocen como occidentales a los descendientes de colonos, soldados, mercaderes y funcionarios del Imperio Central que quedaron en Merendrak tras su conquista por los Señores Dragón. Sus rasgos físicos son caucásicos, y forman una minoría bien situada económicamente. Siguen hablando tilés, casándose entre ellos, y muchos rinden culto a la Ley en la clandestinidad.

Oriental.

Se conoce por este nombre a los habitantes humanos de Merendrak que tienen por lengua nativa el oriental, sean de la numerosa etnia kunya o de los rugony. Los kunya son barbilampiños, de piel oscura, pelo negro y liso y ojos oblicuos. Destacan por su laboriosidad, templanza y optimismo. Los rugony son de piel cobriza, y su estricta sociedad posee un aire severo y melancólico. Ambas etnias rinden culto al Caos de forma mística y visionaria.

Patriarciense.

Los habitantes del Patriarcado son de piel más o menos clara, ojos redondos y gran cantidad de colores de pelo y ojos, que varían según la latitud. Su cultura valora la obediencia, la modestia y la austeridad entre las clases bajas, y todo lo contrario entre las altas. La religión oficial es la versión ortodoxa de la Ley, aunque un número indeterminado de personas forma parte de cultos secretos.

Portolibero.

La ciudad-estado de Puerto Libre sirve de punto de encuentro entre las Tierras Quebradas y los reinos meridionales. Sus habitantes conforman una sociedad relativamente democrática, igualitaria y avanzada, amante del debate y las discusiones. Sus gentes son de piel marrón claro y pelo negro y rizado, aunque su cultura proviene del Imperio Central y no de Imanguk. Adoran a la Ley, aunque nominalmente la ciudad pertenece al reino Merendrak.

Shorano.

La provincia de Shora, en el Patriarcado, todavía conserva su cultura y lengua originarias a pesar de los esfuerzos del Patriarca por destruirlas. Como shorano entendemos al habitante de este lugar que no se ha asimilado y sigue considerándose algo distinto, y posiblemente superior. Su visión de la Ley es además más laxa que la oficial.

Templanciano.

Los templancianos tienen una merecida fama de materialistas, calculadores y pragmáticos, a pesar de su aparente buen talante. Se trata de un pueblo de comerciantes que aprovecha la posición de la isla Templanza entre dos continentes. Adoran por igual al Caos y a la Ley como una única religión, a la que llaman sincretismo.

Trivallense.

La república de Tres Valles es un país rico y desarrollado situado en el estratégico istmo que separa los continentes Central y del Sur. Sus habitantes son sibaritas y civilizados, y físicamente no se distinguen de los habitantes del sur del Patriarcado. Rinden culto principalmente a la Ley, pero de forma flexible, y toleran la veneración de los señores elementales.

Vash.

Las naciones nómadas, o vash, como se conoce a las distintas tribus que moran en el Gran Desierto, poseen su propia cultura e idioma y se hallan en contacto tanto con las Tierras Quebradas como con el Este. Son de piel cobriza, ojos oscuros y pelo negro, y pueden ser tan belicosos como hospitalarios. Son conscientes de la existencia de los dioses y de lo sobrenatural, pero no les rinden culto.